Hablar de MARES Madrid es hablar de un espacio de posibilidad, de las posibilidades de una transición. Una transición de prácticas, economías y territorios. Para poder desarrollarla, necesitamos tener claro que no se trata de sostener lo que ahora tenemos, sino de ser capaces de desarrollar estrategias, dispositivos y espacios para generar modelos ecosociales más resilientes. La resiliencia es la capacidad de adaptar nuestras condiciones a crisis climáticas, demográficas, políticas o sociales, pero también de co-organizarnos para generar, mediante nuestras prácticas, ciudades más seguras, saludables y cuidadas.

Por eso, MARES de Madrid es un proceso que parte de las capacidades y competencias de las iniciativas ciudadanas situadas, para detonar la vinculación de proyectos con personas y personas con proyectos en el territorio. Estos proyectos se desarrollan desde cinco ámbitos que consideramos prioritarios para la resiliencia urbana de Madrid: movilidad, alimentación, reciclaje, energía y cuidados, en cuatro espacios de los distritos de Puente de Vallecas, Villaverde, Vicálvaro y Centro.

¿Qué es un Mar?

Un Mar es un espacio donde se vinculan personas con proyectos, proyectos con personas y proyectos con proyectos. Cada Mar es una infraestructura espacial y material que se dispone como elemento facilitador y vinculador entre diferentes proyectos ciudadanos. Un ecosistema donde prácticas ciudadanas, asociaciones, vecinos, vecinas y empresas tienen un lugar para desarrollarse colectivamente. En este proceso, el Mar acompaña en el proceso de hacer de la idea o iniciativa un proyecto productivo a través de la economía social y solidaria. Los Mares son lugares donde se intensifica la multiplicidad de ideas y perfiles que alimentan el ecosistema abierto de innovación.

¿Cómo se diseña en resiliencia?

El proceso de MARES habilita cuatro recursos urbanos en desuso. Un antiguo colegio en Vallecas como Mar de Movilidad, un espacio en Villaverde como Mar de Alimentación, una nueva infraestructura ciudadana en Vicálvaro como Mar de Reciclaje y un espacio infrautilizado en Centro como Mar de Energía. Esta recuperación se está codiseñando entre multitud de agentes diversos. Este diseño en resiliencia pasa por pensar en tres términos. El primero es que el diseño no es solo una fase inicial, sino un proceso continuo que se enlaza con lo existente. Por otro lado, la diversidad de agentes y tecnologías en el diseño incrementa la capacidad de resiliencia. Finalmente, los agentes coproducen el diseño en su estrategia, pero sobre todo en la práctica del día a día de los Mares y la generación de comunidad hacia dentro y hacia fuera.

De esta manera, MARES diseña sus procesos espaciales, al igual que diseña sus procesos para la mejora de las competencias personales y profesionales de economías colectivas. Lo social, lo material y lo espacial se vinculan estrechamente en los Mares con dotaciones, equipamientos y recursos comunes.

Territorios en resiliencia

El Mar como espacio de posibilidad vincula lo territorial y lo profesional: investigar, desarrollar proyectos, encontrar personas y colectivos, iniciativas ciudadanas y económicas, cuidarse juntas y juntos… Con un objetivo claro, pero no único: sostener las vidas y poner a las personas en el centro de los proyectos económicos.

Para generar resiliencia en un territorio o en la sociedad, no solo se trata de generar bienes de consumo de forma colectiva, o de hacer nuevos barrios ecológicos, desarrollos sostenibles, etc. Parece cada vez más evidente que el modelo pasa por la recursividad de prácticas colectivas de pequeña y mediana escala. Estos procesos necesitan ciudadanía, tecnologías y empresas que los lleven a cabo en los territorios. Hablamos de procesos como el incremento de la movilidad no contaminante de personas y objetos; la recogida de residuos urbanos, basuras, etc. y su ciclo de vida; procesos de producción, distribución y abastecimiento alimentario y sus desechos; el consumo y la producción de la energía que verdaderamente necesitamos; y los apoyos mutuos y necesidades de cuidados que tenemos como sociedad.

Todos ellos forman, en su propio desarrollo y en las vinculaciones entre los mismos, oportunidades de desarrollo económico para que la ciudad no se expanda y se modifique desde la planificación ex-novo, con grandes recursos y desde técnicos expertos, sino desde la vinculación de agentes múltiples, con proyectos económicos y urbanos que faciliten la modificación de nuestras prácticas como colectivo. Lo social, el territorio, el urbanismo y las economías están vinculados estrechamente para la innovación urbana y ciudadana como un proceso circular y recursivo.

Autoría

Todo por la praxis es un colectivo multidisciplinar que plantea nuevos modos de producción de ciudad habilitando canales, herramientas, metodologías y marcos para la innovación urbana. Plantea procesos de coproducción ciudadana donde se codiagnostica, se codiseña, se construye colectivamente y se definen modelos de gestión ciudadana de manera colectiva. Es uno de los socios del proyecto MARES.

Vivero de Iniciativas Ciudadanas es una plataforma abierta, colaborativa y orientada a promover, difundir, analizar y apoyar iniciativas y procesos críticos con ánimo propositivo de la ciudadanía, con especial incidencia en la transferencias al territorio, la ciudad y el espacio público. Junto con TxP, es responsable del prototipado y codiseño participado para la reutilización de edificios públicos en desuso de MARES.